Sonidos para los sentidos
La asociación entre estímulos como forma de acercamiento al escenario ambiental, se basa en el supuesto de que los datos externos o del entorno se presentan como sistemas de relaciones entre preceptos de diferente naturaleza: visual, sonora, táctil, etc.
La importancia de los primeros veinticuatro meses de vida en el desarrollo infantil, sugiere la necesidad de incorporar sistemáticamente experiencias sonoras-musicales en el jardín maternal. Desarrollar el área implica atender al enriquecimiento expresivo y perceptivo de los bebes y a la capacitación e investigación en música para la primera infancia.
En el ejemplo visual, (video presentado) se muestra las experiencias de cómo conjugan losa estímulos concordantes entendidos como disparadores integrales de diferentes canales de comunicación, los que operan a favor del desarrollo perceptivo, cognitivo y psicomotor.
Supuestos y derivaciones metodológicas:
Las primeras experiencias musicales se dirigen a un niño receptivamente abierto al mundo. El rol del adulto es de particular importancia como generador de expectativas y actitud de escucha hacia el entorno, como productor de acciones corporales ricas y susceptibles de imitación y como co-participante de dichas acciones. Por ejemplo: cabalgatas sobre las rodillas, juego de manos, parodias de está, no está.
El desarrollo de sus habilidades expresivas es parte de la dote que los adultos podemos legar.
Desarrollar todas las potencialidades contenidas en el patrimonio genético ( Tafuri 2000).
Con la información sensorial que recibe, el bebé va construyendo su constelación senso-perceptiva (gustativa, olfativa, táctil, auditiva, visual). A los cuatro meses el niño identifica su propio nombre entre las palabras que escucha. Entre los 8 meses identifica objetos, no tanto por las palabras que los designa, sino por sus rasgos o actitudes sensoriales.
Es en los primeros años cuando las facultades sensoriales y perceptivas, se desarrollan más rápido y eficientemente. El estímulo, la práctica musical favorecen el acercamiento sensible y refuerza los vínculos entre el adulto-niño en un circuito emocionalmente significativo para ambos.
Se ha visto que en los bebés las fronteras entre percepción, emoción, interacción con el mundo y conocimiento no son fácilmente discernibles.
Estudios de fines de la década del setenta ya remitían a las relaciones entre entorno y maduración.
Bajo condiciones de privación sensorial se instala un símbolo de retardo en el desarrollo del encéfalo. Por el contrario en condiciones de estimulación enriquecida se halló un mayor desarrollo de las estructuras nerviosas centrales. (Berger 1977).
Para los bebé el sonido es un poderoso estimulo: reaccionan de inmediato ante un ruido inesperado y prestan atención a la procedencia espacial del mismo, siguen con la mirada el desplazamiento del juguete sonoro, rotan su cabeza hacia el aparato de música ante la emisión de los primeros sonidos.
En síntesis, la abundancia de estímulos visuales frente al descuido de los sonoros, no se condice con los intereses de los niños en función de los poderosos que resultan las señales auditivas en los primeros años de vida.
Es fascinante observar cuan sensibles son los recién nacidos y los niños ´pequeños a la música de su entorno. (Seems W. 1996)
El temprano interés por el sonido no es extraño si tenemos en cuenta que el espacio acústico y la audición están presentes ya en la vida prenatal.
En los recién nacidos se ha confirmado la localización del sonido (Leventhal & Lipsit 1989.
Hay pruebas de que el recién nacido reconoce y prefiere la voz de su madre (De Casper y Fifer 1980). Incluso existen algunas evidencias de que el recién nacidos mostraban ´predilección por un cuento que había sido leído repetidamente durante el embarazo. (Kolata1984)
La educación musical tendrá que empezar… antes del nacimiento hacia el sexto mes de la vida prenatal (Tafuri 2000).
Pistas:
1) La adhesión y muestra de interés se manifiesta de diversas maneras:
· Gestos de alegría o placer ante la llegada de la maestra de música, ante la audición de música predilecta, ante la presentación reiterada de un títere u objeto asociado a la música.
· Sostén en el contacto visual con la maestra, el equipo de sonido, el juguete en movimiento.
· Respuestas corporales como balanceos al compás, movimiento de manos siguiendo la música, percusión o sacudidas de objetos con intención de acople al estímulo musical.
2) La participación implícita (encubierta) es tan importante como la explicita
· Caras de asombro , introspección, estado de alerta, actitud expectante
3) La aceptación se suscita
· La aceptación o rechazo de una actividad, material o juguete por parte del niño forma parte de las reglas de juego; evitar la insistencia del adulto por obtener determinadas respuestas o gestos de aprobación.
· La atención a la tarea no se convoca: se despierta, se provoca, por la música misma.
· Es frecuente que una acción que el maestro propone, inicialmente parezca poco estimulante para el niño: el bebé indiferente sigue en la actividad o actitud en que estaba comprometido. Sin embargo en pocos segundos el niño comienza a interactuar con la propuesta.
4) El contacto físico forma parte de la programación del ambiente
· La delimitación de un espacio acústico y conocido sin elementos o elementos que puedan distraer su atención es marco propicio para que los sonidos melódicos o juegos sonoros presentados sean protagonistas en el escenario de la experiencia.
5) El desarrollo de la experiencia es una puesta en escena
· La construcción de un vínculo basado en las necesidades e intereses del niño en un contexto apropiado y estimulante son condiciones necesarias para la adhesión emocional y la participación activa.
· La calidez e individualidad en el trato, el volumen de la voz, los medios de expresión tanto corporales /gestuales, como vocales, son herramientas de gran incidencia en la atmósfera y sostén de la experiencia.
· Los juegos vocales con el adulto son formas de comunicación pre-verbal; en este sentido los juegos de imitación mutua, pueden concebirse como modos particulares de comunicación y formas iniciales de desarrollo melódicos.
· Las primeras expresiones vocales básicas se transforman en arrullos eufóricos (alrededor de las ocho semanas de edad); posteriormente conducen al fraseo y la modulación melódica (a los dos meses)
· Así aparecen las protopalabras
6) Las rutinas ayudan a crear el universo particular de la música
· Los cierres de cada encuentro con la misma música, la representación o persistencia de ciertos objetos de adhesión como juguetes móviles, mulecos sonoros, canciones, ayudan a componer un universo musical conocido.
7) El cambio de actividad o de material es una estrategia clave para el sostén de la experiencia
· La relación adulto bebé impone una peculiar administración del tiempo en cuanto del lapso de exposición de la propuesta.
8) Los recursos materiales requieren un diseño con formato amigable
· Los materiales sonoros son parte importante del atractivo de la actividad. Es fundamental el tamaño, peso y ausencia de riesgos.
9) Los atributos sonoros o musicales se presentan en pares opuestos y complementarios
· La percepción de los atributos del sonido y de la construcción musical son los primeros pasos hacia la formación de conceptos.
· La presentación de relaciones sonoras son los atributos agudo-grave o la confrontación sonido liso-rugoso.
10) Los recursos musicales permiten desarrollos versátiles.
· Una canción grabada puede resultar eficaz para distintas acciones: cantar, tocar, jugar con el muñeco, etc.; cual canción proponer y cuáles son los potenciales desarrollar y a que puede dar lugar.
· Analizar y desarrollar el repertorio es decidir el alimento que deseamos ofrecer.
· Es necesario destacar que el repertorio no debiera restringirse a la música infantil. la diversidad de estilos, géneros tímbricos ofrece una rica paleta de idiomas en la música y los hace participar del repertorio del mundo en que vivimos.
La inclusión de materiales sonoros tiene especial significado en la exploración sonora por parte de los bebés. Sabemos las adquisiciones motoras; es decir cuando el niño, a qué edad sacude, golpea, pellizca, sopla, etc.
El monitoreo de la atención sostenida, son parte de los niños a través del mantenimiento de interés y adhesión a la tarea, son elementos vitales en el desarrollo de la clase. La mirada, la respuesta corporal o verbal son indicadores para la administración del tiempo de cada actividad y el registro de interés de cada niño y del grupo.
La actividad estimulante y provocativa del educador musical es primordial: las preguntas o alertas como: miren, escuche, ¿qué paso?
La reiteración y la concurrente frecuentación de un mismo estimulo, propicia el mantenimiento del interés, el tono emocionalmente estable del bebe y el reconocimiento de una estructura común que atraviesa el conjunto de experiencias.
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