miércoles, 28 de marzo de 2012

la musica en la infancia

LA MÚSICA EN LA INFANCIA



Hace tiempo leí que la música comienza donde acaba el lenguaje. A veces con palabras no sabemos explicar lo que sucede, cuál es nuestro estado de ánimo... pero oímos una música y nos identificamos con ella totalmente, dice todo lo que no sabemos comunicar, llena nuestra alma... Al escucharla, nuestra incomprensión y soledad se puebla de repente.

Pero también se puede decir que la música comienza antes que el lenguaje. El niño, en el útero materno, escucha el sonido del exterior. La primera "canción de cuna" que percibe es la voz de la madre. Ésta le llega a través del interior del cuerpo, acompañada de los latidos del corazón, la respiración, los movimientos del estómago, el flujo sanguíneo...

El infante percibe los sonidos desde antes de su nacimiento; su educación ya ha empezado. Posponer la educación musical para Educación Primaria o Secundaria, es como si le quisiéramos enseñar a caminar o a hablar cuando lleva tiempo haciéndolo.

Al niño le hablamos continuamente desde pequeño; por esta impregnación, este baño de lenguaje, es como aprende a hablar. La impregnación sonora es la que contribuirá a la adquisición de un bagaje musical.

Cuando comienza a caminar, los padres le dedican mucho tiempo, lo llevan de la mano para que no se caiga, encuentran naturales sus pasos en falso, sus tropiezos, vacilaciones... También cuando éste pronuncia sus primeras palabras los adultos festejan sus errores, sus expresiones graciosas, su fantasía creadora... Pero, ¿por qué no se hace lo mismo con sus primeras vivencias musicales?

Si el niño no repite correctamente una melodía que ha oído, o desentona... ya decimos que no tiene condiciones musicales, que no sirve para la música. Sin darnos cuenta, con estos comentarios le estamos cerrando el paso hacia este universo sonoro que le engrandecerá como persona.

Por eso quiero destacar la importancia de la música en la infancia. Desde una primera etapa los bebés ya expresan sus preferencias musicales. Son capaces de localizar sonidos (musicales, del habla, ambientales), manifestar con la relajación o la agitación su agrado o desagrado... Organizan el mundo sonoro que perciben, esto les permite comunicarse con la voz, dando golpes con cualquier objeto...

A los pocos meses de vida emiten sonidos a diferentes alturas para llamar la atención de su entorno. Al tiempo, dependiendo de sus capacidades y de los estímulos recibidos, ya empiezan a balbucear los sonidos que han ido ordenando y clasificando; se produce la primera comunicación verbal entre padres e hijos. Esta comunicación a través del habla se va concretando paulatinamente en la habilidad para emitir vocales y consonantes.

No tenemos que conformarnos sólo con hablar a los niños, también es muy importante que juguemos con sus producciones vocales, que se adentren en este mundo sonoro que los acompañará durante toda su vida y le va a traer muchísimas satisfacciones.

Hay veces que no se les deja jugar porque causan mucho ruido, parece como si éste fuera algo prohibido en nuestra sociedad. Si en vez de reprimir a los niños por el ruido que están haciendo, le proponemos diálogos, distintos modos de jugar, experimentar produciendo una gran variedad de sonidos con su cuerpo o con objetos que se encuentren a su alrededor... habrá un enriquecimiento mutuo. La fuente de irritación se convertirá entonces en fuente de comunicación y juego. Ya sé que esta actitud requiere mucha disponibilidad, paciencia... pero al experimentar con su cuerpo o los objetos es como el niño se desarrolla.

Ha venido a mi mente la imagen de mi prima pequeña cuando descubrió mi guitarra. Tendría pocos años, y le dio una gran satisfacción ver como ese enorme instrumento (para su edad) producía aquel sonido tan bonito. La dejé experimentar tocando sus cuerdas, le interpreté algunas canciones... y desde entonces, siempre que viene a casa, mi guitarra se ha convertido en una buena amiga.

Todas las experiencias sensoriomotrices desarrollarán el bagaje musical. Piaget enseña que la manipulación es el medio privilegiado para la adquisición de las estructuras del pensamiento, y que un niño no puede aprender lo que no se apoya en una experiencia concreta.

Siguiendo con la evolución de las capacidades musicales del niño es imprescindible decir que en los dos primeros años se vida el ritmo de crecimiento del niño (en todos los aspectos) comparado con las etapas posteriores, ha sido vertiginoso y se ha basado en la experiencia sensorio - motriz, las capacidades que tienen ahora son potencialmente las mismas que en los adultos.

Con los juegos establece relación entre todos sus sentidos y el mundo sonoro, visual, táctil, olfativo... Tienen mucha curiosidad por todo lo que percibe. Nosotros podemos estimularlos empleando un lenguaje afectivo, rico en expresiones y entonaciones... Esta base sensoriomotriz será el punto de partida y el lugar de común encuentro entre nosotros y ellos.

Cuando crecen un poquito más prefieren jugar con la voz y cantar en los extremos de su tesitura vocal que mantenerse en su propio registro medio. Ya van coordinando con más precisión los golpes efectuados con las palmas de las manos que los efectuados con los pies, esto se debe a que desarrollan antes las extremidades superiores y miembros cercanos al eje de simetría corporal que las extremidades inferiores y miembros alejados de dicho eje. Es el momento de acompañar las canciones con movimientos corporales, todo para ellos se traduce en actividades motrices: correr, saltar, bailar, andar...

El niño al jugar, desarrolla su creatividad, inventa canciones, danzas, instrumentos... Al tiempo que controlan sus movimientos globales se aumenta la relación que tienen con el espacio; es entonces cuando la motricidad fina empieza a desarrollarse. Y podría seguir detallando como aumenta la capacidad de entonación del niño, éste empieza a clasificar los sonidos y las formas según diferentes cualidades, progresivamente mostrará cierta capacidad para compartir y comprender que su cuerpo se encuentra en un contexto global, podrá coordinar movimientos de grupo, coreografías...

Sinopsis

Jean Piaget, uno de los grandes forjadores de la Psicología del Desarrollo, se inició en este campo haciéndose varias preguntas: ¿Cuáles son las causas que determinan la conducta? ¿Cuándo empieza el pensamiento abstracto? ¿Por qué se cambia? ¿Cómo evoluciona el ser humano? ¿Cómo son los niños?

......El psicólogo mencionado se interesa por las principales características del desarrollo infantil como la percepción, la motricidad, los sentimientos y la inteligencia, y nos ofrece un trabajo basado en la investigación, en la que están interrelacionadas todas las áreas del desarrollo.

......Para Piaget el desarrollo consiste esencialmente en una marcha hacia el equilibrio, un perpetuo pasar de un estado de menor equilibrio a un estado de equilibrio superior. De esta manera distingue cuatro grandes períodos del desarrollo de la inteligencia en el ser humano: Período sensoriomotriz El primer período que llega hasta los 24 meses, es el de la inteligencia anterior al lenguaje y al pensamiento propiamente dicho. Es un período de ejercicio de los reflejos en el que las reacciones del niño están íntimamente unidas a sus tendencias instintivas, como la alimentación, y con éste aparecen los primeros hábitos elementales.......Bastará que una acción aporte satisfacción para que sea repetida constantemente por el niño. A esta repetición por medio de la cual el niño disfruta y a la vez aprende, Jean Piaget le llama reacción circular.......Estas acciones no se repiten como los reflejos, sino que se incorporan a las experiencias que empieza acumular el bebé y que se van uniendo a nuevos estímulos (algunos logrados por mera casualidad). Por ejemplo, al mover la mano puede tocar el móvil que cuelga cerca de su vista, lo cual le causa admiración y placer, entonces ese movimiento será intentado una y otra vez hasta lograr nuevamente tocar el móvil y hasta dominar perfectamente la acción de mover el juguete a voluntad. Y así esta acción (reacción circular) pasa a ser parte de su experiencia y el niño la incorpora a su conocimiento, con lo que se vuelve más “sabio” para reaccionar y tratar de tocar otros objetos.......Esta descripción representa dos de los conceptos básicos y esenciales de la teoría piagetiana. El niño incorpora los nuevos objetos percibidos y aprendidos a las acciones que ya tiene formadas; es decir los asimila (asimilación), con ello estas acciones se transforman y se integran al conocimiento acumulando del niño (acomodación), mismo que es utilizado nuevamente en otras experiencias que a su vez son asimiladas. ......Con cada nueva asimilación se rompe el equilibrio logrado hasta entonces y con la acomodación de ese conocimiento se restaura el equilibrio nuevamente, en una constante evolución que es el desarrollo humano. Por consiguiente se produce un doble proceso de asimilación y acomodación, con el que el niño conoce y se adapta a su medio.A lo largo de todo el desarrollo este proceso de asimilar y acomodar es análogo a una enorme evolución en espiral: todo conocimiento se inicia en este primer centro y va cambiando, enriqueciéndose y volviéndose cada vez más complejo, y así el ser humano “construye” su experiencia y su saber.......Cuando el niño puede imitar de otra persona alguna parte del cuerpo que directamente no percibe; por ejemplo mover la boca, hacer ojitos y repite palabras y frases que escucha, incluso sin tener delante un modelo, nos habla de que el niño ya ha adquirido un esquema mental.......Este concepto propuesto por el autor y con el cual describe que los actos intelectuales no son caóticos sino que siempre están organizados, es decir un esquema, es una organización de los aprendizajes que el niño va logrando a través de su desarrollo.......El bebé que juega y hace una serie de movimientos y ejercicios adquiere control sobre su cuerpo, crea sus esquemas mentales y se adentra en el conocimiento de su medios ambiente. Período de pensamiento preoperacional. Se identifica este período que va de los 2 a los 7 años, cuando se empieza a consolidar el lenguaje, y con este logro se pueden observar grandes progresos tanto del pensamiento como del comportamiento emocional y social del niño. El lenguaje es la manifestación, de cómo el ser humano puede usar símbolos (palabras) en lugar de objetos, personas, acciones, sentimientos y pensamientos.......El lenguaje permite al niño adquirir un progresivo conocimiento de los sonidos que escucha en su medio ambiente. Repitiéndolos y ordenándolos empieza a comprender que a través de ellos puede expresar sus deseos. Primero hace y repite con gran placer sus propios “gorgoritos” y vocalizaciones y luego imita ruidos, sonidos y palabras que oye en su medio ambiente. La adquisición de las palabras que después se convierten en frases, es lo que llamamos lenguaje y consiste en un doble proceso de comprensión de estos símbolos y su utilización para expresar ideas, sentimientos y acciones. En la teoría piagetiana el lenguaje tiene una función simbólica y en gran parte se adquiere en forma de actividades lúdicas (juegos simbólicos). ......El niño juega, platica y reproduce con el juego situaciones que le han impresionado y al reproducirlas enriquece su experiencia y su conocimiento. Esta actividad lúdica en la cual ya no solo repite sino que imita y representa lo vivido, el lenguaje contribuye a la asimilación y acomodación de su experiencia, transformando en el juego todo lo que en la realidad pudo ser penoso y haciéndolo soportable e incluso agradable. ......Para el niño el juego simbólico es un medio de adaptación tanto intelectual como afectivo. Período operaciones concretas Inicialmente el pensamiento del niño es subjetivo: todo lo ve desde su propio punto de vista, Piaget habla de un egocentrismo intelectual que es normal durante todo el período preoperatorio antes descrito, cuando se consolida el lenguaje y la fantasía y la realidad no tienen límites claros y definidos, es una edad en la que todavía es incapaz de prescindir de su propia percepción para comprender el mundo. ......Por eso en el tercer período, llamado de las operaciones concretas, que se sitúa entre los 7 y 12 años, señala un gran avance en cuanto a socialización y objetivación del pensamiento. El niño ya no se queda limitado a su propio punto de vista, sino que es capaz de considerar otros puntos de vista, coordinarlos y sacar las consecuencias. Las operaciones del pensamiento son concretas en el sentido de que sólo alcanzan la realidad susceptible de ser manipulada, aun no puede razonar fundándose en hipótesis.......En esta edad el niño es principalmente receptivo de la información lingüístico- cultural de su medio ambiente. Se inicia una nueva forma de relaciones especialmente con otros niños, pues se interesa por las actividades de grupo y coopera gustoso en los juegos basados en reglas.......El abanico de sus juegos se enriquece, practica el deporte y el ejercicio, juega con las palabras y los símbolos, práctica los juegos de mesa y de construcción, y es capaz de jugar solo y con sus amigos. Período de la operaciones formales

El cuarto y último período propuesto por Jean Piaget, llamado de las operaciones formales, que se presenta cuando llega el niño a la edad de la adolescencia y continúa a lo largo de toda la vida adulta.......Aparece el pensamiento formal, que tiene como característica la capacidad de prescindir del contenido concreto y palpable de las cosas para situar al adolescente en el campo de lo abstracto, ofreciéndole un amplio esquema de posibilidades.

Con la adquisición de las operaciones formales el chico puede formular hipótesis, tiene en cuenta el mundo de lo posible. Con este tipo de pensamiento es común que confronte todas las proposiciones intelectuales y culturales que su medio ambiente le ha proporcionado y que él ha asimilado, y busque dentro de sí y con el mejor instrumento que tiene (el lenguaje y el pensamiento) la acomodación de estas propuestas, lo que le permite pasar a deducir sus propias verdades y sus decisiones.......Sus actividades se comparten con el grupo de pares y se enfocan hacia aspectos de tipo social, interés por el sexo opuesto, la música e incluso discusión de temas filosóficos e idealistas.......Piaget puntualiza que en esta edad hay que tener en cuenta dos factores que siempre van unidos: los cambios de su pensamiento y la inserción en la sociedad adulta, que lo obliga a una refundición y reestructuración de la personalidad.

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